Por: Agustín Laje Fuente: La Prensa Popular. Ed 159. 23/11/20012 Así como existen determinadas sustancias que generan a nivel individual enfermiza dependencia entre quienes las consumen, distorsionando su visión de la realidad, de idéntica forma existen, a nivel social, políticas y filosofías que generan adicción y alucinación en la población. La diferencia entre una droga de consumo individual y una social, es que la segunda, cuando se instala en el Estado, nos vuelve a todos víctimas de sus efectos. Es decir, nos hace pagar a todos el costo de la adicción. El estatismo, entendido como la paulatina injerencia del Estado en la vida social e individual, es una de las drogas sociales por excelencia. La relación que el estatismo tiene con el socialismo es a menudo difusa. No obstante, entiendo que el estatismo puede ser concebido como una estrategia de construcción gradual, prolongada e ininterrumpida del socialismo. Friedrich Hayek, en su célebre obra Camino a la ...