Ir al contenido principal

Cabandié defendido por un liberal

Quiero hacer público mi agradecimiento al diputado Cabandié, por su correcta defensa al derecho de propiedad. Un agente de tránsito jamás puede secuestrar un auto. "La propiedad es inviolable, y ningún habitante de la Nación puede ser privado de ella, sino en virtud de sentencia fundada en ley" (Art 17 de la Constitución Nacional). Ni la ley autoriza el secuestro, ni Mosquera es juez. Por eso, a la agente le quedan perfectos todos los calificativos que Cabandié le endilgó, y debiera ser juzgada por abuso de autoridad. Ella, no él. El derecho de propiedad es el pilar fundamental de toda sociedad libre, y así lo protege nuestra Constitución. Por eso, aplaudo la actitud de Cabandié de poner en conocimiento del hecho a los superiores de la agente, y aplaudo también a quien dispuso la separación del cargo.
Lamentablemente, todo lo que vino después, las idas y vueltas, las desmentidas, las disculpas, etc, confirman que el correcto accionar de Cabandié fué solo una casualidad. La oposición y la prensa también cometieron el vergonzoso error de centrarse en la ridícula afirmación del diputado sobre que "se bancó la dictadura" (gastada y estúpida muletilla K que a esta altura no debería sorprender a nadie), en vez de repudiar el intento de abuso de poder de esta autoritaria, que lamentablemente es moneda corriente en la administración pública.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La Filosofía de la Libertad

La Filosofía de la Libertad está basada en el principio de la propiedad de uno mismo: Tú eres dueño de tu vida. Negar esto implica que otra persona tiene más derecho sobre tu vida que tú mismo. Ningún otra persona o grupo de personas es dueño de tu vida, ni tú eres dueño de las vidas de otros. Tú existes en el tiempo: Pasado, Presente, Futuro. Esto se manifiesta en la Libertad (tu presente), la Vida (tu futuro), y el producto de tu vida y tu libertad (tu pasado). Perder tu vida es perder tu futuro. Perder tu libertad es perder tu presente. Y perder el producto de tu vida y tu libertad es perder la parte de tu pasado que lo produjo.  Un producto de tu vida y tu libertad es tu Propiedad. Tu propiedad es el fruto de tu trabajo, el producto de tu tiempo, energía y talentos. Tu propiedad es esa parte de la naturaleza que tú conviertes en algo de valor, es la propiedad de otras personas que obtienes por intercambio voluntario y mutuo consentimiento. Dos personas que intercambi...
Sigo en mi cruzada de apoyo a los bagayeros, esta vez contra la vergonzosa nota del militante Francisco Sotelo, cuyas palabras en defensa de la opresión y el corte de ruta y el robo que hace el estado argentino, pueden leer aquí: http://www.eltribuno.info/salta/nota/2017-6-8-0-0-0-el-norte-tambien-existe-y-esta-que-arde Sr Francisco Sotelo, indudablemente usted de economía entiende poco y nada. Le mando un par de lecciones: De ninguna manera es la economía en negro lo que "genera día a día más miseria", como dice usted. El responsable de la miseria y la falta de trabajo es el ESTADO, que castiga al que trabaja o invierte con impuestos impagables y regulaciones incumplibles, todo para mantener a unos cuantos vagos e inútiles o financiar la falsa gratuidad de los ineficientes servicios públicos. El resultado es que nadie trabaja, y mucho menos nadie invierte ni da trabajo. Eso es economía básica. Y con respecto al todos los cantos a la "legalidad", quiero...

Soberanía

En estos días en que tanto hablamos de soberanía energética, soberanía alimentaria, soberanía a secas, etc, cabe preguntarse: ¿Qué es la soberanía? Pues bien, la Soberanía es el dominio del Soberano, es decir, el rey. En nuestros días, soberano debiera ser el pueblo, esto es, cada persona individualmente, ejerciendo la soberanía sobre sí misma y sus posesiones. Sin embargo, la realidad indica que el soberano es el gobierno, quien con la excusa de representar los deseos de una mayoría, impone a su arbitrio a unos la riqueza, a otros la miseria. El gobierno es Soberano. Nosotros somos sus súbditos, y como tales, debemos someternos a sus designios. ¿Le interesa al pueblo la soberanía (energética, alimentaria, etc)? Lo que en realidad interesa al pueblo es poder abastecerse de esas cosas. No importa de dónde provengan. A los buenos administradores (sean gobiernos o empresas) sólo les interesa acceder al recurso al menor costo posible, y orientar la producción a aquello que mejor sabem...